Pasado el primer mes del año, digeridos los polvorones, y ya casi olvidados los regalos de los Reyes Magos, hemos entrado de lleno en el mes de febrero, que además de tener este año 28 días, es el que marca el inicio oficial de la temporada de presentación de resultados económicos correspondientes al pasado ejercicio de las empresas de todo tipo, pero especialmente de las que más nos interesan, que son las del sector del automóvil.
Que los coches eléctricos son el futuro, nadie, o casi nadie, lo duda. Pero la realidad es que todavía no están al alcance de todos los bolsillos y por ello son necesarias políticas de fomento de este tipo de vehículos y la puesta en marcha de ayudas que hagan que los ciudadanos de a pie podamos acceder a estos automóviles que no emiten dióxido de carbono durante su funcionamiento y que probablemente se convertirán en los coches que predominarán en las calles de las grandes capitales del mundo en los próximos años.
Pasan los días, las semanas e incluso los meses y el futuro de Opel no se acaba de clarificar. Hace ya tiempo que el actual dueño de la firma alemana de automóviles, General Motors, diera a conocer su intención de desprenderse de la participación mayoritaria que posee en Opel. Desde entonces varias empresas han mostrado su interés, pero parece que las propuestas no acaban de convencer a los dos actores que tienen la llave del de futuro de la compañía. General Motors y el Gobierno alemán.
Nadie daba un duro porque el Salón Internacional del Automóvil de Barcelona se fuera a llevar a cabo, pero no sólo ha salido adelante, sino que en su 90 aniversario se ha superado el número de marcas participantes, y, después de que haya pasado el primer fin de semana después de la apertura al público, todo parece que se va a lograr superar el récord de asistencia (durante la primera jornada visitaron el Salón más de 100.000 personas).
No sé si podemos o no podemos, pero parece que la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca ha venido acompañada de nuevos bríos y de ganas de cambiar la actual situación económica. En lo que se refiere al sector del automóvil, el primer presidente negro de Estados Unidos, ha tomado, como se suele decir, el toro por los cuernos desde el primer momento y ha puesto firmes a los dirigentes de las principales compañías del país, como son General Motors, Chrysler y Ford. Eso fue nada más llegar, pero recientemente Obama, en una comparecencia pública, estableció una fecha límite para que General Motors y Chrysler pusieran al día sus planes de viabilidad, si querían seguir recibiendo ayudas económicas.
Hacía ya tiempo que en el sector del automóvil no hablábamos de una alianza entre dos grandes fabricantes. Han tenido que llegar Fiat y Chrysler para romper esta inercia, ya que últimamente estábamos más acostumbrados a las operaciones orientadas a desprenderse de compañías, tal y como ha hecho Ford con sus antiguas filiales británicas Aston Martin, Land Rover y Jaguar, o como hizo Daimler, que se desprendió de Chrysler, y puso fin, de esta forma, a una de las uniones más sonadas de los últimos tiempos. Fiat y Chrysler han anunciado que han firmado una carta de intenciones para formar una alianza y a través de la que la marca transalpina se hará con un 35% del capital de la norteamericana, mientras que ésta sacará partido mediante el uso de la tecnología de Fiat.
Hace poco me enteré, con gran sorpresa, de que el director de Marketing del consorcio automovilístico italiano Fiat y también máximo responsable de las firmas de automóviles Alfa Romeo y Abarth, Luca de Meo, había decidido abandonar el consorcio que preside Luca Cordero di Montezemolo. De Meo utilizó la frase a la que se suele recurrir en estos casos, “para perseguir nuevos retos profesionales”, pero todo parece indicar que su futuro está ligado al mundo de las cuatro ruedas, puesto que, tal y como recoge la publicación alemana ‘Auto Motor und Sport’, el ex trabajador de Fiat pasará a engrosar las filas del gigante automovilístico Volkswagen, primer fabricante de automóviles de Europa.
En los corrillos que forman los periodistas especializados en Motor ya se venía comentando hace tiempo y por fin ha saltado la libre. Desde hace meses se rumoreaba que la crisis económica iba a afectar a más aspectos además de los recortes de producción y de personal que están llevando a cabo las marcas. Digo esto porque Citroën, una de las firmas que más coches vende en España, ha anunciado de forma oficial que no estará presente en el próximo Salón Internacional del Automóvil de Barcelona, que se celebra cada dos años, en alternancia con Madrid.
Los coches de bajo coste están de moda y para muestra un botón. El consejero delegado del grupo italiano Fiat y el gran artífice de la milagrosa recuperación que la empresa ha experimentado en los últimos años, Sergio Marchionne, anunció, en un congreso, que su empresa está barajando la opción de crear una nueva marca de automóviles para el vehículo de bajo coste en el que están trabajando los ingenieros de la multinacional.