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Como era de esperar, los paros de transporte convocados por la Federación Nacional de Asociaciones de Empresarios del Transporte de Mercancías (Fenadismer), y que dieron comienzo a las 00.00 horas del pasado lunes, han acabado repercutiendo sobre las plantas de producción de automóviles en España, ya que algunas ya se han visto obligadas a parar algún turno de producción y las que no lo han hecho aún, tendrán que hacerlo en breve, como consecuencia de la falta de suministro de piezas y componentes. De esta manera, las principales fábricas de coches asentadas en nuestro país se están viendo obligadas a suprimir turnos de trabajo ante la falta de material con el que montar los vehículos. Esto no es una buena noticia para las plantas españolas, que siempre están vigiladas con lupa por las matrices de las compañías en otros países, ya que estos recortes de turnos pueden traer consecuencias a la larga y porque esta falta de cadencia productiva se dejará notar en otros mercados, puesto que las fábricas españolas exportan el 80% de lo que producen. Un ejemplo de ello son las dos plantas que posee el consorcio automovilístico francés PSA Peugeot-Ciitroën en España (en Vigo y en Madrid), que han anunciado la suspensión de la producción en dos turnos de trabajo, en el caso de la instalación madrileña de Villaverde, y la paralización de una de sus líneas de montaje, en Vigo, como consecuencia de la escasez de suministro. La planta de Seat en Martorell (Barcelona), por su parte, también se ha visto a parar su actividad tras desconvocar los turnos de noche durante al menos dos días, mientras que la factoría que posee la marca nipona Nissan en Barcelona también se verá obligada a cambiar su producción diaria por los paros de transporte. A todas estas fábricas se ha unido el centro de Renault en Sevilla que paralizará “la mayor parte de su producción” de cajas de cambio. Asimismo, la factoría de la multinacional alemana Mercedes-Benz en Vitoria ha sido otra de las instalaciones que se han visto obligadas a parar su producción y la de General Motors en Figueruelas (Zaragoza), podría sumarse a esta larga lista en las próximas horas. Esperemos que esta situación se solucione pronto, por el mantenimiento del nivel de empleo en las plantas de automóviles españolas y para conservar el prestigio y la buena consideración que tienen en el seno de sus respectivas matrices.
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