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Los fabricantes de automóviles del segmento Premium, o como se le ha llamado toda la vida, los coches de lujo o de gama alta, han sido los que, en un primer momento, han afrontado mejor las dificultades que están afectando a la economía internacional y, en especial, al sector del automóvil. Sin embargo, el largo periodo de recesión también está pasando factura a este sector y concretamente a BMW, que redujo sus ventas un 14,6% durante el pasado mes de septiembre. La marca alemana justifica esta disminución de sus ventas durante el noveno mes del año por la caída del consumo generalizada en dos de sus principales mercados, el norteamericano y el de Europa Occidental. De esta forma, la firma automovilística comercializó más de 74.000 coches en Europa Occidental el mes pasado, un 17% menos, mientras que en Estados Unidos sus matriculaciones se elevaron hasta 18.506 unidades, lo que se traduce en un desplome cercano al 30%. A pesar de lo alarmantes de estas cifras de ventas de la compañía alemana, los datos recogidos hasta el acumulado del año hacen pensar que BMW podrá aguantar el tirón económico mejor de lo que lo están haciendo otras marcas, en concreto, las del segmento generalista. De esta forma, durante los nueve primeros meses del ejercicio la compañía capitaneada por Norbert Reithofer alcanzó un volumen de matriculaciones de más de 1,1 millones de coches en todo el mundo, lo que se traduce en un leve progreso del 1,7 si se compara con las cifras de ventas logradas por la empresa en el mismo periodo de 2007.
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